¡Huellas, huellas y... más huellas!


¡Huellas, huellas y... más huellas!

Una de las tantas herramientas que han usado los investigadores para conocer o tener registro de cuales animales se pueden encontrar en una determinada zona, es la recolección de huellas, sí esas que dejamos cuando caminamos en superficies blandas como la arena o tierra recién mojada. Tal vez no lo encontremos tan interesante pero es de suma importancia, ya que nos pueden decir el comportamiento y rango de distribución de un animal, la densidad y abundancia de individuos y como sacado de las ofertas del supermercado, cuenta con la popular certificación de las tres “b” (bueno, bonito y barato) ya que hacer un registro de huellas es muy simple, no es perjudicial en absoluto para los animales y económico, por estos motivos los investigadores se apoyan en esta herramienta.
Esta técnica se utiliza, especialmente, en animales grandes y terrestres como venados cola blanca (el símbolo patrio),  pizotes, mapaches, la famosa danta, saínos, coyotes y los misteriosos felinos que habitan el territorio costarricense. Para identificar de mara más sencilla las huellas que encontramos, las dividimos en tres grandes grupos:



Para poder identificar la especie  a la cual le pertenece la huella o realizar un buen molde, se deben seguir una serie instrucciones para dar con la especie correcta. Es de importancia que cuando encontremos una huella en el camino tomemos fotografías utilizando algún objeto de referencia, algo que no vaya a cambiar de medida como un lapicero, o mejor aún una regla. También anotar la longitud y el ancho de la almohadilla o cojinete, y el largo y ancho de la huella. Por último, debemos anotar la fecha y hora de la recolección de los datos, ya que más adelante nos ayudarán para analizar el comportamiento del animal.  
A pesar de que es un recurso muy accesible hay que tener en cuenta algunos aspectos, como:

  •  El terreno donde se encuentra.

  •  La humedad.

  • La inclinación, ya que dependiendo de la impresión de la pata del animal sabremos hacia donde se dirigía. Cuando observamos que los dedos están más marcados es porque el individuo iba subiendo, por otro lado, si notamos que el cojinete o almohadilla está más marcada se debe a que iba bajando.

  • Las condiciones ambientales en general, ya que fenómenos como el viento y las lluvias, además de la antigüedad de la huella, interfieren en la identificación y recolección de datos importantes.

Si te ha interesado, puedes aprender a realizar tus propias huellas. Dirígete a la pestaña de recursos didácticos, ahí encontraras una guía de identificación de huellas juntos con los pasos para hacer tus propias huellas.
La recolección de huellas no es la única forma de monitorear mamíferos u otros grupos de animales, te invitamos a ver el siguiente video en el que nos muestran otras técnicas que utilizan lo biólogos para el monitoreo y registro de animales.



Nota: recuerda que la recolección de huellas se debe hacer con encuentros fortuitos, no debes intentar manipular a ningún animal para obtenerla.



Bibliografía:

[1] GEIB Grupo Especialista en Invasiones Biológicas (ed) (2012) EEI 2012 Notas Científicas 4º Congreso Nacional sobre Especies Exóticas Invasoras “EEI 2012”. GEIB, Serie Técnica Nº 5. León 218 pp. Recuperado de: LINK

[2] Franco, E. (2017). Bolivia: ¿es posible la conservación de jaguares en un área ganadera? Mongabay Latan. Recuperado de: LINK

[3]  Pro-Aves. (2013). Colombian Tapir reappears in Central Colombia. Medellín, Colombia. Recuperado de: LINK  

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